DYHZY SUPERA LOS 400.000 SEGUIDORES

Estanislao Fernández, hijo del Presidente Alberto Fernández, crece a una velocidad exponencial. Qué es un “Drag Queen“? De que vive un “cosplayer“? Te explicamos lo explicamos acá.

Cuando se habla del impresionante crecimiento de la industria del entretenimiento este suele graficarse con gigantes como Netflix o Game of Thrones. Las audiencias parecen haber crecido más que nunca: 2019 es uno de los años con la mayor concurrencia al cine mientras que los servicios de streaming crecieron como nunca antes en la historia.

Son pocos los que ven en este crecimiento otros dos titanes: los cómics y videojuegos.

Ambas industrias tomaron una magnitud difícil de comprender para los que no están adentro y demasiado natural para los más jóvenes. Para dimensionar la industria de los videojuegos, solo durante el 2019 generaron 138.7 billones de dólares en ganancia. Estos números son comparables con el PBI total de algunos de los diez países más grandes del mundo.

ACTIVISION es una empresa de videojuegos que cotiza en la bolsa norteamericana. Hoy sus acciones tienen su valor histórico más alto.

Esta masividad fue acompañada con una nueva cultura abierta, dispuesta a no solo consumir sus productos sino de mostrarlos. Leer cómics en los ’80 se veía como algo no menos que antisocial y hasta preocupante. Cuando ocurrían tragedias, algunos noticieros aclaraban que uno de los responsables era un ávido lector de los mismos. Como si fuese un causal.

Hoy leer cómics es cool. Es hoy aceptado hasta en paises sin una gran relación con las historietas como Argentina. El fenómeno geek llegó para quedarse.

Así llegamos a eventos multimillonarios de gaming con festivales gigantescos que poco tienen que envidiarle a un Lollapalloza. El año pasado diez jugadores de Dota 2 compitieron en una final por más de 13 millones de dólares, colmando el principal estadio de la ciudad de Seattle en Estados Unidos. Al mismo tiempo mas de 180.000 visitantes de todo el mundo peregrinaron a la San Diego Comic Con.

Comic Con San Diego desbordada de fanáticos

Con el crecer de estas industrias crecieron las actividades dentro de ellas. Los jugadores profesionales de estos juegos fueron los primeros. Siguieron los artistas que hicieron reales a los personajes de los cómics. Mediante maquillaje, compra de vestimentas y horas trabajo de taller para crear las piezas más difíciles, le daban vida a las paginas.

Nacieron los cosplayers.

Es acá en donde Estanislao encontró su pasión. En poner horas sobre horas para encarnar un personaje pero con su impronta. Con su personalidad. Que sea suyo. Lo llamó dyhzy.

Lejos de un hobby se volvió tanto su pasión como su trabajo. Estanislao decidió darle vida tanto a su versión de personajes conocidos (que nacían del animé o hasta películas de acción) como al suyo propio, a dyhzy. Desde el principio se mostró a la red y se sumo a participar en eventos del ámbito. Pero uno de sus mayores diferenciales fue cuando empezó a participar en bares y teatros, animándose en un espacio aún poco iluminado en el país: las fiestas drag.

En estas reuniones es involucran personas que por diversión, curiosidad o voluntad de hacer escuchar un mensaje, se visten del otro género. Acá fue donde Estanislao se sintió más cómodo, en un entorno abierto a escuchar, aceptarlo y reír junto a el sin ningún juicio de por medio. Con el tiempo, se volvió un Drag Queen.

El resto es historia. Su perfil creció exponencialmente hasta que hace pocos días llegó a estar cerca del medio millón de seguidores. Desde La Ola celebramos su coraje y resiliencia. El éxito nos parece secundario.